El acceso a la vivienda formal en Perú vuelve a colocarse en el centro del debate inmobiliario luego de que el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento anunciara una transferencia superior a S/154 millones al Fondo MIVIVIENDA para fortalecer el Bono del Buen Pagador (BBP), uno de los principales subsidios estatales para la compra de viviendas nuevas.

La medida, oficializada mediante la Resolución Ministerial N.° 069-2026-VIVIENDA, representa un incremento de aproximadamente 100% respecto al presupuesto asignado en 2025, según informó el propio Ministerio de Vivienda. El objetivo es ampliar el acceso a créditos hipotecarios para familias peruanas que buscan adquirir su primera vivienda.

Actualmente, el Bono del Buen Pagador otorga subsidios que van desde S/7,800 hasta S/27,400, dependiendo del valor del inmueble. En el caso de proyectos sostenibles certificados como “Mivivienda Verde”, los montos pueden ser incluso mayores.

Sin embargo, especialistas del sector advierten que, pese al aumento de recursos, persisten desafíos importantes para el acceso a la vivienda. Un reciente análisis inmobiliario señaló que el ingreso mensual requerido para acceder a un crédito hipotecario en Lima pasó de aproximadamente S/4,000 a S/5,000 debido al incremento en el precio de los departamentos nuevos y a cambios regulatorios en el sector.

Asimismo, la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) alertó meses atrás que la demanda de subsidios habitacionales continúa creciendo más rápido que el presupuesto estatal, lo que podría limitar la cantidad de familias beneficiadas durante 2026.

Pese a este panorama, el Gobierno sostiene que el fortalecimiento del Fondo Mivivienda busca dinamizar el mercado inmobiliario formal y reducir la brecha habitacional en el país, especialmente para familias jóvenes y sectores de ingresos medios.