El mercado de Vivienda de Interés Social (VIS) atraviesa uno de sus momentos más dinámicos en los últimos años y se consolida como uno de los principales motores de la reactivación inmobiliaria en Perú. Diversos especialistas coinciden en que este segmento está permitiendo que más familias accedan a una vivienda formal, moderna y ubicada en zonas con mejor conectividad urbana.

Según información del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, el programa VIS continúa fortaleciéndose mediante mecanismos como el Bono del Buen Pagador y los créditos del Fondo Mivivienda, facilitando la compra de departamentos para sectores medios y emergentes. Solo en el primer trimestre de 2026, el Gobierno reforzó el presupuesto destinado a subsidios habitacionales con más de S/154 millones adicionales. (gob.pe)

El crecimiento del segmento VIS también viene acompañado de una transformación en la oferta inmobiliaria. Actualmente, muchos proyectos incorporan áreas comunes, espacios de coworking, zonas verdes y diseños más eficientes, elevando significativamente la calidad de vida de los compradores.

La Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) destacó recientemente que la vivienda social cumple un rol clave en la formalización urbana y en la generación de empleo, ya que el sector construcción mantiene una alta capacidad de dinamizar la economía nacional. (capeco.org)

Especialistas inmobiliarios señalan además que distritos con alta conectividad, cercanía a universidades y acceso al transporte público están concentrando gran parte del desarrollo VIS, permitiendo que jóvenes profesionales y familias puedan vivir más cerca de sus centros de trabajo y estudio.

Otro factor que impulsa este segmento es la creciente apuesta por edificios sostenibles. Los proyectos certificados como “Mivivienda Verde” permiten acceder a beneficios económicos adicionales y reducciones en consumo de agua y energía, generando ahorros a largo plazo para las familias. (mivivienda.com.pe)

Para el sector inmobiliario, el avance de la VIS representa una oportunidad para desarrollar ciudades más compactas, modernas y accesibles. En un contexto donde la demanda de vivienda formal sigue creciendo, este modelo se perfila como uno de los pilares más importantes del desarrollo urbano en Lima y otras ciudades del país.